RECOMENDACIONES PARA EVITAR LOS ACCIDENTES
POR INHALACIÓN DE MONÓXIDO DE CARBONO
1. Haga realizar una revisión periódica a sus artefactos por un gasista matriculado.
2. Respete las normas técnicas y reglamentarias de instalación. La instalación irregular de un artefacto puede ocasionar accidentes…
3. Permita siempre el ingreso de aire al ambiente desde el exterior, suficiente como para renovarlo: a veces una rendija puede salvarnos la vida.
4. Verifique que la llama de los artefactos sea de color azul. Si es de otro color (amarillo o tonalidades anaranjadas o rojas) está funcionando en forma defectuosa. Llame enseguida a un gasista matriculado para que revise el artefacto y la ventilación.
5. Es indispensable que las salidas de los gases al exterior estén libres de obstrucciones y colocadas en forma reglamentaria. La mayoría de los casos fatales tienen su origen en conductos defectuosos.
6. No coloque calefones en baños o dormitorios si no son de tiro balanceado.
Las estadísticas muestran que el 72% de los accidentes fatales se deben a calefones con funcionamiento incorrecto.
7. El uso de hornallas y hornos de la cocina para calefaccionar el ambiente es sumamente peligroso.
8. Si los conductos de evacuación (chimeneas o salidas al exterior) son retirados para trabajos de limpieza o pintura y luego no son correctamente reinstalados, puede ser fatal.
9. Cuando compre un artefacto, verifique que tenga adherida la oblea con el sol naciente que dice “Gas” otorgada por un organismo certificador.
10. Lea el dorso de su factura, allí encontrará teléfonos útiles para consulta, urgencias o reclamos.
El monóxido de carbono es el responsable de un alto número de muertes en las épocas más frías del año. Estos accidentes se relacionan en su mayoría con el uso de artefactos de gas instalados de manera deficiente o defectuosa, ubicados en ambientes carentes de una buena ventilación.
El monóxido de carbono es un gas en extremo peligroso, menos denso que el aire, que se dispersarse muy fácilmente. A su alta toxicidad se le suma la peligrosidad de no provocar ningún tipo de reacción, por parte de las personas expuestas: no tiene olor, no tiene color, no tiene sabor y no irrita los ojos ni la nariz.
¿Cómo se produce este gas?
El gas natural y el de garrafa no contienen monóxido de carbono (CO). Este gas se produce cuando hay mala combustión (incompleta), sea por mala entrada de aire, por consumo de oxígeno del ambiente o por quemadores sucios de los artefactos domiciliarios.
Las fuentes más comunes de producción son: los braseros, calefones (instalados en baños o con tirajes inadecuados), hornos y estufas mal calibradas, así como también gases de escape de motores a explosión, incendios, humo de tabaco y determinados procesos industriales. Pero todo aparato que genere combustión puede generar CO, aún las estufas con tiro balanceado, con problemas de conexión o técnicos.
¿Cómo actúa el CO?
Una vez inhalado, el monóxido de carbono ingresa al organismo a través de los pulmones, desde allí pasa a la sangre donde ocupa el lugar del oxígeno. De esta manera reduce la capacidad de la sangre para transportar oxígeno hacia los tejidos. Además, hace que las células no puedan utilizar el escaso oxígeno que les pueda llegar. Esta falta de oxígeno afecta especialmente al cerebro y el corazón.
Embarazadas
Es importante tener en cuenta, que en los casos de embarazo, el CO no sólo afecta a la madre, sino que también afecta gravemente al feto, debido a la propiedad de este gas de atravesar fácilmente la barrera placentaria.
Intoxicación
Los síntomas se pueden confundir a menudo con los de la gripe o con los de una intoxicación alimentaria. La intoxicación leve se caracteriza por: dolor de cabeza, cansancio, debilidad, tendencia la sueño, náuseas y vómitos. Dolor de pecho, en enfermos cardíacos. En una intoxicación grave se agrega: inconciencia, respiración débil e irregular, temperatura corporal baja, convulsiones, pulso lento e irregular, presión arterial baja. Paro cardiorespiratorio y muerte. El intoxicado grave, en caso de sobrevivir, puede tardar varias semanas en recuperarse. Puede presentar recaídas hasta cuatro semanas después de una aparente mejoría, quedando algunas personas con lesiones cerebrales y alteraciones de su personalidad.
¿Cómo se puede reconocer que hay monóxido de carbono en un ambiente?
Hay algunos indicios que pueden hacer sospechar la presencia del monóxido de carbono en el ambiente, tales como:
- Coloración amarilla o naranja de la llama, en lugar de azul normal.
- Aparición de manchas, tiznado o decoloración de los artefactos, sus conductos de evacuación o alrededor de ellos.
¿Qué hacer ante una intoxicación?
1. Ventilar inmediatamente el ambiente contaminado.
2. Retirar a las personas expuestas al exterior de la vivienda, sin poner en riesgo su vida.
3. Llamar al Sistema de Emergencias Médicas, para su correcta atención y tratamiento, en caso contrario, trasladar inmediatamente a un centro médico asistencial.
4. Si los intoxicados están inconscientes, acostarlos en posición de costado (posición lateral de seguridad), mientras se espera la llegada de la ambulancia.
5. No suministrar nada por boca y, si es posible, proveer a la víctima oxígeno al 100% lo ante posible.
Riesgos
1. Ingestión: Puede causar vómito y diarrea.
2. Inhalación: Muy peligroso, puede ser fatal.
3. Piel Inhalación: puede causar lesiones cutáneas. Evitar contacto con líquido criogénico.
4. Ojos Inhalación: puede causar problemas a largo plazo en la visión.