Unos doce millones de jóvenes en todo el mundo viven infectados. Nacieron con el descubrimiento de la epidemia. Hoy se organizan para fortalecer su voz, plantear sus demandas y reclamar sus derechos en la Asamblea General de la ONU, a 30 años de la epidemia y 10 de la firma de la Declaración de Compromiso de los estados miembros.
Programa Infosalud (Argentina) 10-06-11
Mariana Iácono, de 28 años, es una de las jóvenes activistas que está participando de la Reunión de Alto Nivel sobre sida, que se desarrolla hasta el viernes en Nueva York. Junto con compañeras de toda Latinoamérica, exigieron ayer en un encuentro de jóvenes organizado por la coalición mundial GYCA que la juventud sea tenida en cuenta en la toma de decisiones y en la participación, para dar respuesta al VIH en cada uno de los países de la región.
“Somos jóvenes que conocen las realidades de sus pares, así como también los retos que se enfrentan, pero también somos jóvenes con el potencial de crear un cambio sustentable”, subrayaron los activistas en declaraciones a los medios. Además, precisaron que dentro del Plan de Acción de GYCA Latinoamérica está trabajar por lograr la Educación Sexual Integral, para lo cual necesitan “articular esfuerzos con cada uno y cada una de los dirigentes políticos y representantes de la Sociedad Civil”.
En sus declaraciones, apuntaron: “No sólo queremos tener voz, también queremos ser actores clave en la búsqueda de nuevas estrategias que den como resultado la consecución de los objetivos planteados en la reunión del 2001”.
El capítulo argentino de la GYCA lo conforma la Red de Jóvenes positivos de Argentina, quienes en su mayoría adquirieron el virus por transmisión vertical, es decir, de madre embarazada a su hijo. En segundo lugar le siguen las personas que se han infectado por vía sexual, tal el caso de Mariana.
Apoyar a los hogares y Centros de Días donde se da contención a niños y adolescentes positivos, elaborar propuestas sobre la Ley de Adopción y reclamar un mejor acceso y adherencia a la medicación pediátrica, son algunas de las tareas que va a encarar esta nueva red, formada a partir de “no encontrar espacios para los jóvenes en otras redes y no tener un lugar propio”.
De todas formas, esta organización se apoya en la experiencia de otras redes más instaladas. “Hay que articular porque esas redes; son la base de cualquier conocimiento que una pueda adquirir para generar cambios”. Gerardo Mitre, presidente de FUNDAMIND y ex Coordinador Regional de la Alianza Latinoamericana y del Caribe para Niños y adolescentes que viven con VIH (ALACVIH), quien se encuentra en New York integrando la Comitiva Oficial Argentina, sostuvo: ”Los jóvenes son el motor de cambio de esta lucha que hemos iniciado hace más de 20 años. Ellos tienen el potencial, las energías y las motivaciones para continuar con los reclamos en el campo de la prevención y en el de la Educación Sexual Integral. A nosotros, nos corresponde apoyarlos y fortalecer sus prioridades”.
Cifras Alarmantes
Según el 27º Boletín sobre VIH/Sida en Argentina, presentado por el Ministerio de Salud en noviembre, la tasa de adolescentes de entre 15 y 19 años infectados supera el 10 por 100 mil. Así se mantiene desde 2001, pese a los programas y marco normativo sancionados sobre Salud Sexual y Educación Sexual Integral en estos años. El último índice dado a conocer ubica en 11,7 por 100 mil a los varones y en 12,5 por 100 mil a las mujeres. En el caso de estas últimas, la mayor tasa por franja etárea corresponde a las jóvenes de entre 25 y 34 años: 23,3 por 100 mil.
La situación es también preocupante en otros lugares de la región y el mundo, en cuanto al riesgo de los jóvenes y, en particular, de las mujeres. Según Onusida, las mujeres jóvenes de 15-24 años representan la mayor parte de las nuevas infecciones por el VIH en África subsahariana. Algunos estudios recientes señalan que hay un promedio de 36 mujeres jóvenes que viven con el VIH por cada 10 varones jóvenes infectados.
En todo el mundo, cada minuto se infecta un joven. En total, los menores de 25 años suman unos 12 millones y son la mitad de las personas viviendo con el virus. En Latinoamérica, muchos adolescentes debieron cambiar sus prioridades al someterse a un tratamiento retroviral por ser diagnosticados con el virus. Los datos oficiales hablan de más de 560 mil jóvenes infectados y advierten sobre el aumento de relaciones sexuales entre jóvenes sin preservativo así como la baja de edad de iniciación. Onusida aportó el ejemplo reciente de El Salvador, donde solamente en diciembre los de 14 a 19 años sumaron 70 casos nuevos, un 9 por ciento del total de casos de 2009.
Fuente: Prensa – Fundamind
Compartilo