Vivir con VIH – Luchando con el miedo, el enojo, el dolor y la depresión

Es natural sentir temor, enojo soledad o tristeza cuando te enterás de que vivis con VIH. Puede que te de bronca y sientas que la persona con la que te infectaste te traicionó. Podés sentir miedo pensando en cómo reaccionarán tus seres queridos al saberlo. Podés sentir temor ante la idea de enfermarte. Algunas personas pueden no sentir absolutamente nada. Todas estas reacciones son humanas y, en la mayoría de los casos, quedan atrás con el correr del tiempo.

Saber que tenés VIH te generará diferentes sentimientos y emociones. Los primeros meses después de enterarte son un período duro y difícil. A medida que pasa el tiempo, y si buscás y recibís apoyo, la intensidad de estas sensaciones irá disminuyendo.

La tristeza y la angustia que te genera pensar continuamente en el VIH puede ser parecida a la de la pérdida de un ser querido. Si hablás con otras personas que viven con VIH, te vas a dar cuenta de que no sos el único que tiene estos sentimientos. Compartir con ellas las experiencias y sensaciones te ayudará a disminuir tu soledad y tus miedos.

Por lo general, cuando estamos deprimidos, tristes, dejamos de hacer cosas con las que disfrutábamos, con lo cual la tristeza y la depresión aumentan. Y darte cuenta de esto te hace sentir peor. Es un círculo vicioso, como una rueda sin fin, pero si retomás aquello que te gusta y con lo que disfrutás vas a conseguir sentirte mejor. Haciendo estas cosas te vas a ir dando cuenta que tu situación se va “normalizando”.

Averiguá todo lo que quieras y necesites saber sobre el VIH y las organizaciones y personas que están dispuestas a ayudarte. Eso te permitirá sentir un mayor control sobre tu vida.

Como contar a otros que vivis con VIH

Algunas personas con VIH cuentan su situación únicamente a su pareja. Debés tener claro que no tenes la obligación de explicar tu nueva situación. Vos decidís a quiénes contárselo, cómo contarlo y en que momento. También tenés que decidir, cuando tengas relaciones sexuales, cómo cuidar a tu pareja y cuidarte vos de nuevas infecciones. Algunas personas que viven con VIH se lo dicen a la familia y amigos; otras prefieren hablar de su nueva situación en un grupo de apoyo. Al principio es posible que te parezca difícil, puede ser que tengas miedo al rechazo, a perder el apoyo y el amor de las personas que querés. También podés sentir temor a que cambie la relación con ellos o que se pierda definitivamente. Lo más importante es tener la seguridad y la confianza de que las personas a quienes les confíes tu situación sepan mantener reserva si vos se lo pedís.

No hay palabras perfectas ni fórmulas mágicas para decir que vivís con VIH. Tampoco existe la manera de saber cómo van a reaccionar las personas en las que depositás tu confianza.

Si decidiste contarle a alguien tu nueva situación:

  • Elegí un lugar cómodo y privado. Decirle a alguien que tenés VIH puede resultar una experiencia fuerte y dura para los dos.
  • Es muy probable que te pregunten sobre tu salud o cómo te infectaste. Vos decidís que información dar. Si no querés responder, tenes que sentirte libre para decirles qué es lo que esperás de ellos: alguien que te escuche o te abrace de vez en cuando… La mayoría de las veces no nos han enseñado a pedir lo que necesitamos y éste puede ser un buen momento.
  • Es probable que algunas reacciones no sean de apoyo, que alguien se aleje por miedo a infectarse, por medio a perderte. Tenés que entender que se trata también de una situación nueva para los demás.

 

Fuente: Coordinación SIDA/ Ministerio de Salud- GobAsBs


Responsable del Programa Provincial de VIH-SIDA
Dra. Teresa Strella


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